El regreso de Neymar a las canchas, tras un año de inactividad, ha generado gran expectación entre los aficionados y el mundo del fútbol. El delantero brasileño volvió a jugar en el partido de la selección de Brasil contra Venezuela, en las eliminatorias rumbo al Mundial de 2026. Neymar había estado ausente por una grave lesión en su tobillo que lo mantuvo alejado de los terrenos de juego por un largo periodo, afectando su desempeño tanto en su club como en la selección nacional.
Aunque su regreso era esperado con entusiasmo, su actuación fue discreta. Neymar no logró marcar un gol, y el partido terminó con un empate inesperado de 1-1, lo que generó críticas por parte de los aficionados brasileños. Muchos esperaban que su regreso aportara un impulso decisivo al equipo, pero las expectativas no se cumplieron en este primer encuentro.
A pesar de este comienzo poco destacado, Neymar se mostró optimista sobre su proceso de recuperación y su capacidad para retomar su mejor nivel. El jugador expresó su compromiso de seguir trabajando para ayudar a su equipo y recuperar la confianza en su juego, algo que sus seguidores esperan ver en los próximos partidos. Este regreso marca un nuevo capítulo en la carrera del delantero, que ahora enfrenta el reto de volver a ser el jugador determinante que ha sido en años anteriores.









