Miles de personas se manifestaron el 17 de agosto de 2024 en diversas ciudades del mundo, incluyendo Caracas, Ciudad de México, Madrid, Miami y Taipéi, para exigir el reconocimiento de la victoria de la oposición en las elecciones presidenciales de Venezuela, tras las que Nicolás Maduro fue proclamado reelecto. María Corina Machado, líder de la oposición, encabezó una multitudinaria protesta en Caracas, donde reafirmó que “la voz del pueblo se respeta” y denunció el fraude electoral.
Machado, quien permanecía en la clandestinidad, salió para liderar la Gran Protesta por la Verdad. En su discurso, llamó a la resistencia pacífica y aseguró que cuenta con pruebas de que Edmundo González Urrutia, candidato opositor, ganó las elecciones. Aunque González Urrutia no participó en las protestas, su ausencia ha sido notoria desde que las autoridades venezolanas abrieron investigaciones penales en su contra y contra Machado por “instigación a la rebelión”.
Mientras tanto, la represión del gobierno continuó con la detención arbitraria de varios opositores, incluyendo dirigentes políticos, un sacerdote y un abogado de derechos humanos. Organizaciones internacionales denunciaron estos hechos como parte de una campaña de intimidación para sofocar cualquier desafío al régimen de Maduro.
Las protestas no se limitaron a Venezuela; en Ciudad de México, colectivos y ciudadanos se reunieron en el Monumento a la Revolución para apoyar al movimiento opositor. De manera similar, en al menos 300 ciudades de más de 100 países, venezolanos y simpatizantes alzaron sus voces en solidaridad, demandando una revisión justa de los comicios presidenciales.
Estas movilizaciones internacionales reflejan el amplio rechazo a la reelección de Maduro y el apoyo global a la lucha por la democracia en Venezuela.









