El gobierno de Canadá ha incluido al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) en su lista de organizaciones terroristas. Esta decisión, anunciada por el ministro de Seguridad Pública Dominic LeBlanc, marca un cambio significativo en la postura del gobierno canadiense, que previamente se había negado a tomar esta medida debido a preocupaciones sobre posibles consecuencias no deseadas.
LeBlanc afirmó que Canadá empleará todas las herramientas disponibles para combatir las actividades terroristas perpetradas por el CGRI, respaldando esta declaración con pruebas sólidas. La inclusión en la lista de grupos terroristas permite a la policía canadiense acusar a cualquier persona que apoye financiera o materialmente al CGRI y a los bancos congelar los activos vinculados a la organización.
Esta medida sigue los pasos de Estados Unidos, que en abril de 2019 también designó a la Guardia Revolucionaria de Irán como grupo terrorista. La presión para que Canadá tomara esta decisión había sido constante por parte de los legisladores de la oposición, quienes argumentaban que el CGRI ha estado involucrado en actividades terroristas a nivel global. Sin embargo, el gobierno del primer ministro Justin Trudeau había resistido tales llamados, citando riesgos de repercusiones imprevistas.
Dominic LeBlanc explicó que la decisión se tomó con base en la ley y el asesoramiento de los servicios de seguridad, no debido a presiones políticas. Canadá ya consideraba a la Fuerza Quds, el brazo internacional del CGRI, como una organización terrorista. Además, Ottawa rompió relaciones diplomáticas con Teherán en 2012.
El CGRI es una entidad poderosa en Irán, controlando un vasto imperio empresarial, además de contar con fuerzas armadas y de inteligencia de élite. Las naciones occidentales han acusado a la Guardia Revolucionaria de llevar a cabo una campaña terrorista global, acusaciones que Irán niega categóricamente.
LeBlanc también mencionó que antiguos altos funcionarios iraníes que residen en Canadá podrían ser investigados, aunque no proporcionó detalles sobre las identidades o el número de personas afectadas.
La decisión de Canadá incluye la posibilidad de imponer sanciones más específicas y prohibir la entrada al país de los principales líderes del CGRI, una medida anunciada previamente en octubre de 2022. Esta designación fortalece el marco legal y operativo de Canadá para actuar contra el CGRI y sus actividades terroristas, alineando las políticas de Ottawa con las de sus aliados internacionales.
Con esta acción, Canadá refuerza su compromiso de combatir el terrorismo global, utilizando medidas legales y financieras para debilitar a organizaciones que representan una amenaza para la seguridad internacional.









