El príncipe Harry está evaluando la posibilidad de regresar al Reino Unido, lo que ha generado rumores sobre un posible acercamiento a la familia real. Esta decisión parece estar impulsada por la preocupación por la salud de su padre, el rey Carlos III, con quien ha tenido una relación distante.
Según informes, Harry, de 39 años, está explorando opciones para adquirir una propiedad en el Reino Unido, lo que le permitiría a él y a su esposa, Meghan Markle, tener un lugar propio en sus visitas y evitar hospedarse en hoteles. Desde que entregaron las llaves de Frogmore Cottage, los Sussex no han tenido una residencia fija en Londres.
El ex mayordomo del rey Carlos, Grant Harrold, comentó que siempre ha creído que Harry regresaría al Reino Unido, ya que su familia, amigos y raíces están allí. Desde su partida, Harry y Meghan se han establecido en Montecito, California, en una mansión valorada en 14 millones de dólares, donde viven con sus hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet.
La preocupación por la salud de su padre también parece ser un factor en la decisión de Harry. Carlos, de 75 años, ha estado lidiando con un cáncer no revelado desde febrero, y hay informes de que está consciente de que su tiempo como monarca podría ser limitado.
La decisión de Harry de establecer una residencia en el Reino Unido podría facilitar más visitas y una posible reconciliación con su familia. Mientras tanto, la vida de los Sussex en California continúa, pero su conexión con el Reino Unido parece ser algo que Harry no está dispuesto a dejar atrás por completo.









