La presencia de petroleras privadas en México está en declive, ya que muchas de ellas están evaluando su permanencia debido a la escasez de nuevas oportunidades y la creciente incertidumbre durante la actual administración. Según Merlín Cochran, director general de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi), la finalización de contratos de exploración y la falta de rentabilidad en los bloques asignados están impulsando esta tendencia.
La falta de nuevos proyectos rentables está llevando a muchas empresas a reconsiderar su presencia en México y dirigirse hacia otros países con condiciones más favorables para la inversión. Cochran enfatiza la importancia de que México sea competitivo en el escenario mundial y advierte que la salida de empresas petroleras dificultará su regreso en el futuro.
La incertidumbre sobre el desarrollo y explotación de recursos no convencionales, como el fracking, también afecta la perspectiva de la industria petrolera en México. Cochran sostiene que el futuro del país en el sector de hidrocarburos depende en gran medida de la explotación de estos recursos, que representan la mayoría de los recursos prospectivos. Advierte que la prohibición de estas técnicas podría limitar el potencial de crecimiento de la industria y alejar oportunidades clave para México en el mercado energético internacional.









