El gobernador Kevin Stitt de Oklahoma ha firmado la polémica ley HB 4156, generando tensiones con México debido a su enfoque restrictivo hacia la migración. Esta legislación, propuesta por políticos republicanos, busca penalizar a los migrantes indocumentados en el estado con penas de cárcel y multas.
La HB 4156 establece el delito de «ocupación inadmisible», definiéndolo como la permanencia intencional de una persona en Oklahoma sin autorización legal para estar en Estados Unidos. Las penas por infracciones incluyen multas y cárcel, aumentando en gravedad con cada reincidencia.
La aprobación de esta ley ha desencadenado protestas en las calles y el ámbito legislativo, con manifestantes expresando su rechazo y preocupación por sus implicaciones. Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes han criticado la medida, argumentando que separará familias y aumentará la discriminación racial.
La canciller mexicana, Alicia Bárcena, ha expresado el rechazo de México a la ley, instruyendo al consulado mexicano en Oklahoma para actuar en defensa y protección de la comunidad mexicana afectada.
A pesar de las críticas, el Presidente de la Cámara, Charles McCall, y el Senador Greg Treat defienden la HB 4156, argumentando que protegerá a los inmigrantes legales y proporcionará herramientas a las fuerzas del orden.
Esta ley en Oklahoma se suma a iniciativas similares en otros estados, lo que refleja un creciente debate sobre la política migratoria en Estados Unidos.









