El gobernador de Texas, Greg Abbott, generó fuerte controversia al afirmar que disparar a personas migrantes es la única herramienta que su estado no utiliza para disuadir a quienes intentan cruzar la frontera, argumentando que «serían acusados de homicidio» por el gobierno de Joe Biden. Estas controvertidas declaraciones fueron realizadas durante una entrevista radiofónica en Estados Unidos.
La respuesta del gobierno mexicano no se hizo esperar; la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emitió un comunicado reprobando las declaraciones de Abbott y expresando su profunda preocupación. En el comunicado, la SRE hizo hincapié en el respeto a los derechos humanos y denunció cualquier insinuación agresiva contra la vida de las personas migrantes.
Las tensiones en la frontera entre México y Estados Unidos han sido un tema recurrente, y las palabras del gobernador Abbott generaron críticas tanto a nivel nacional como internacional. La comunidad internacional, incluido México, ha resaltado la importancia de mantener un enfoque humanitario en la gestión de la migración y de evitar discursos que puedan incitar a la violencia o deshumanizar a quienes buscan una vida mejor.
En este contexto, las declaraciones de Abbott resaltan la complejidad de los retos migratorios y subrayan la necesidad de buscar soluciones basadas en el respeto a los derechos fundamentales y la cooperación internacional. La polémica también destaca la importancia de un diálogo constructivo y respetuoso en medio de las diferencias políticas y sociales.









