Fitch, la calificadora, ha revisado al alza sus expectativas para el crecimiento económico de México. Pronostica un crecimiento del 3.4% para el presente año, superando significativamente sus estimaciones anteriores del 1.5%. Esta revisión al alza se atribuye al impacto positivo de la inversión y el fuerte consumo en el país, impulsados por la relativa estabilidad económica de Estados Unidos, lo que ha contribuido al mantenimiento de envíos de remesas y demanda de exportaciones.
La proyección de Fitch, ubicada en el límite superior de las previsiones del gobierno mexicano, refleja el optimismo sobre la economía del país. Para el próximo año, la calificadora anticipa un crecimiento del 2.4%, revisando al alza su estimación anterior del 1.8% en septiembre.
La economía mexicana seguirá beneficiándose de las exportaciones a Estados Unidos, la relocalización de inversiones al país (nearshoring) y el estímulo fiscal programado para 2024, particularmente antes de las elecciones presidenciales del próximo año, según la perspectiva de Fitch.
Sin embargo, Fitch advierte sobre la desaceleración potencial en el flujo de remesas debido a la posible disminución de la actividad económica en Estados Unidos, lo que podría afectar el consumo interno, un componente crucial del crecimiento económico mexicano. Aunque solo alrededor de 5.4 millones de familias en México reciben remesas, este flujo representa un pilar importante para el consumo, el cual contribuye en un 70% al PIB. Además, se prevé que la inflación y la fortaleza del tipo de cambio impacten el rendimiento de las remesas recibidas.









