El magnate Elon Musk, dueño de la red social X, se unió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una visita al kibutz Kfar Aza, en el sur de Israel, que fue objeto de ataques por parte de Hamás. Los kibutz son comunidades donde se comparten recursos y se distribuyen ganancias en Israel.
Tras la visita al kibutz atacado, ambos mantuvieron una breve conversación en la red social X (anteriormente conocida como Twitter). Durante este encuentro, Netanyahu expresó la necesidad de desmilitarizar Gaza después de los ataques perpetrados por Hamás y abogó por una campaña para desradicalizar el territorio palestino.
El ataque de Hamás el 7 de octubre generó una situación sin precedentes, resultando en la muerte de aproximadamente 1,200 personas en Israel, la mayoría civiles. En respuesta, Israel lanzó una ofensiva en Gaza que, según el gobierno de Hamás, resultó en cerca de 15,000 muertes.
Recientemente, se ha acordado una tregua temporal con planes de extenderla dos días más, según lo anunciado por Hamás y Catar, que medió en las conversaciones entre el movimiento islamista palestino y el Estado hebreo.
Netanyahu también mencionó planes para reconstruir Gaza y expresó su interés en retomar las conversaciones para normalizar las relaciones con Arabia Saudita, con la intención de ampliar el círculo de paz más allá de lo imaginable.
Además, el ministro de Comunicaciones, Shlom Karhi, anunció un principio de acuerdo para el uso del satélite Starlin, propiedad de Musk, en Israel y la Franja de Gaza.
A pesar de estas acciones, Netanyahu no abordó las acusaciones de antisemitismo circulando en la red social X. Se informó sobre una reunión prevista entre Musk y el presidente Isaac Herzog para discutir la lucha contra el antisemitismo en línea, aunque no se proporcionaron detalles públicos sobre el encuentro.
Musk ha enfrentado críticas por la proliferación de discursos de odio en la red social desde que asumió el control de la compañía en octubre de 2022. Previamente al conflicto entre Israel y Hamás, Netanyahu se reunió con Musk en San Francisco, instándole a combatir el antisemitismo en la plataforma.









