Ivanka Trump, hija mayor del expresidente de Estados Unidos Donald Trump, ha comenzado a testificar en el juicio por acusaciones de fraude corporativo contra la empresa familiar. En su testimonio, Ivanka alegó no saber nada sobre una discrepancia en el valor de un penthouse que alquilaba en uno de los edificios de su padre en Manhattan.
La fiscal general, a través de su abogado Louis Solomon, cuestionó a Ivanka sobre si había existido una opción de compra para el penthouse en Park Avenue por 8.5 millones de dólares, a lo que ella confirmó que sí. No obstante, en la declaración de situación financiera de su padre, el valor del apartamento se establecía en 20.8 millones de dólares, según la demanda civil de la fiscalía.
Ante la pregunta de si el valor de su opción de compra se había tenido en cuenta en la declaración financiera de su padre, Ivanka respondió que no había participado en la elaboración de la declaración de situación financiera de su padre y que, por lo tanto, no podía afirmar lo que se tuvo en cuenta o no.
Este testimonio de Ivanka concluye una fase importante del juicio que decidirá sobre acusaciones de conspiración, fraude de seguros y falsificación de balances empresariales. La fiscalía de Nueva York acusa al expresidente Trump de inflar el valor de su patrimonio para obtener préstamos y contratos con condiciones favorables.
A diferencia de sus hermanos, Ivanka no es parte acusada en la demanda de la fiscalía, que busca una multa de 300 millones de dólares y la prohibición de que Trump realice negocios en Nueva York. El ex presidente niega todas las acusaciones y ha sostenido que su patrimonio es mayor de lo indicado en los balances.









