El Vaticano ha emitido un comunicado en respuesta a las inquietudes planteadas por un obispo brasileño sobre la participación de personas transexuales y homosexuales en bautismos y bodas. El comunicado, firmado por el papa y el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, establece que un transexual puede ser bautizado «como el resto de fieles» y ejercer como padrino o madrina en el sacramento del bautismo, pero con ciertas condiciones.
La Congregación para la Doctrina de la Fe ha aclarado que un transexual, incluso aquel que haya pasado por un tratamiento hormonal o una cirugía de reasignación de sexo, puede recibir el bautismo en las mismas condiciones que cualquier otro fiel. Sin embargo, se establece la condición de que no debe haber situaciones que generen un escándalo público o desorienten a los fieles, aunque no se especifican más detalles al respecto.
En el caso de niños o adolescentes que enfrenten cuestiones relacionadas con la transexualidad, se indica que pueden recibir el bautismo si están bien preparados y dispuestos.
La Congregación también aborda la situación moral objetiva de una persona y afirma que cuando se recibe el sacramento sin arrepentimiento por pecados graves, la gracia santificadora no se otorga, a pesar de que se reciba su carácter sacramental. Esto se justifica haciendo referencia a enseñanzas de teólogos como Santo Tomás de Aquino y San Agustín. El documento recuerda la postura del papa Francisco, que enfatiza que el bautismo es la puerta que permite a Cristo establecerse en la persona y que la Iglesia no es una aduana, sino una casa paterna que acoge a todos.
La segunda pregunta del obispo brasileño se refiere a la idoneidad de un transexual para ser padrino o madrina en un bautismo. El documento establece que en ciertas condiciones, un transexual adulto que haya pasado por un tratamiento hormonal o una cirugía de reasignación de sexo puede desempeñar el papel de padrino o madrina en un bautismo.









