La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha señalado deficiencias en el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) en la implementación de actividades destinadas a promover la igualdad de género. El informe de la ASF indica que el INMUJERES, dirigido por Nadine Gasman, no cumple con la tarea de aplicar el Anexo 13 del presupuesto de egresos, que contiene estrategias y programas gubernamentales para construir condiciones de equidad de género.
Según una muestra realizada por la ASF, en el ejercicio de los recursos de 2022, entre el 46.8% y el 56.8% de los compromisos para atender las líneas de acción del PROIGUALDAD podrían presentar incumplimientos en al menos uno de los criterios establecidos. Además, el INMUJERES no ha desarrollado indicadores con perspectiva de género ni ha definido compromisos para abordar las líneas de acción del PROIGUALDAD, y no ha comprobado la progresividad en su cumplimiento.
En la auditoría de desempeño, la ASF concluye que no hay claridad en la definición de prioridades ni en la acreditación de los proyectos de coordinación del Fondo para el Bienestar y el Avance de las Mujeres (FOBAM), al cual se asignaron 355,810.3 miles de pesos en ese año.
La ASF sugiere que el INMUJERES subsane las deficiencias observadas en el seguimiento del PROIGUALDAD y en la medición de la contribución del programa en la atención del problema. También insta al INMUJERES a mejorar su área de capacitación y acreditar sus resultados.
En resumen, el INMUJERES enfrenta críticas por no cumplir adecuadamente con su misión de promover la igualdad de género y por presentar deficiencias en la definición de sus objetivos y en la medición de su impacto en la sociedad. La ASF insta a realizar mejoras significativas en estos aspectos.









