En medio de una investigación pública sobre la gestión de la pandemia de COVID-19 en el Reino Unido, testimonios y documentos han revelado detalles inquietantes sobre la respuesta del ex primer ministro británico, Boris Johnson, a la crisis sanitaria. Estos hallazgos han suscitado un debate en el país sobre la toma de decisiones y la rendición de cuentas de los líderes políticos durante momentos críticos.
El informe de la comisión de investigación, presidida por la ex jueza Heather Hallett, arroja luz sobre varios aspectos de la gestión de Johnson en los primeros meses de la pandemia:
1. Minimización inicial de la pandemia: Boris Johnson inicialmente minimizó la gravedad de la crisis de salud, lo que llevó a un retraso en la implementación de medidas de confinamiento. A pesar de las señales de alerta, el Reino Unido finalmente adoptó uno de los confinamientos más estrictos de Europa.
2. Sacrificio de las personas mayores: Según apuntes del entonces asesor científico Patrick Vallance, Johnson habría expresado la opinión de que las personas mayores debían aceptar su destino y permitir que los jóvenes continuaran sus vidas, argumentando que esta era la forma de la naturaleza de tratar con los ancianos.
3. Desacuerdo con las restricciones: Johnson cuestionó las restricciones y la gravedad de la pandemia, afirmando que la mayoría de las personas menores de 60 años no acudían al hospital y que casi todos sobrevivían al COVID-19. También mostró escepticismo sobre la sobrecarga del sistema de salud, el NHS.
4. Cambio constante de opinión: Los testimonios y mensajes revelan un patrón de postergación de decisiones, consulta de múltiples fuentes y cambios frecuentes de opinión, lo que contribuyó a la falta de claridad y coherencia en la respuesta gubernamental a la pandemia.
El desorden y la falta de organización en la respuesta del gobierno del Reino Unido durante la pandemia llevaron al declive político de Boris Johnson, quien finalmente dimitió en julio de 2022. Las revelaciones sobre su enfoque controvertido en tiempos de crisis han desatado un debate significativo sobre la toma de decisiones de los líderes políticos en momentos cruciales y la necesidad de rendición de cuentas.
La pandemia de COVID-19 dejó una marca indeleble en la carrera de Boris Johnson, y las revelaciones de la investigación pública han arrojado nueva luz sobre su papel en este capítulo crítico de la historia del Reino Unido.









