La Cruz Roja Mexicana se sumó al simulacro nacional 2023 con el objetivo de promover la cultura de protección civil en caso de desastres. Durante el simulacro, 103 trabajadores, brigadistas y paramédicos de la institución evacuaron de manera efectiva la planta baja y el primer piso de la sede nacional ubicada en la Ciudad de México, específicamente en la zona de Polanco.
El simulacro se llevó a cabo en respuesta a la alerta sísmica que sonó a las 11:00 horas, simulando un sismo hipotético de 8.1 de magnitud con epicentro en las costas de Guerrero. Las personas que se encontraban en el segundo piso siguieron los protocolos de seguridad al quedarse en áreas seguras identificadas por protección civil hasta recibir la orden de evacuación.
El coordinador nacional de la escuela de especialidades de la Cruz Roja, Cravieiro Toris Jiménez, destacó que el simulacro se desarrolló sin incidentes y según lo planeado. El evento, que incluyó el repliegue de las personas que permanecieron dentro del edificio, tuvo una duración aproximada de seis minutos y medio.
Uno de los objetivos clave de los simulacros es asegurarse de que todo el personal esté preparado para enfrentar situaciones de emergencia y sepa cómo actuar para reducir riesgos y salvar vidas en caso de un desastre real.
Jiménez enfatizó la importancia de conocer la diferencia entre evacuar y replegarse durante un sismo. Durante el inicio del sismo, la recomendación es quedarse dentro del edificio y buscar zonas seguras dentro de las instalaciones en caso de que no sea posible evacuar en un lapso de 50 segundos. Esto se debe a que las escaleras, que a menudo se utilizan como rutas de evacuación, pueden colapsar debido al movimiento sísmico y al peso de las personas.
En resumen, el simulacro de la Cruz Roja Mexicana tiene como objetivo preparar al personal y fomentar la conciencia de protección civil entre la población para que sepan cómo actuar en caso de un desastre, priorizando la seguridad y la reducción de pérdidas de vidas humanas.









