Jenni Hermoso, jugadora de la selección española de fútbol, ha formalizado una denuncia contra Luis Rubiales, el ahora suspendido presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), por un beso en la boca que le dio sin su consentimiento durante la entrega de trofeos del Mundial en Australia. La denuncia se presentó ante la Fiscalía General del Estado el 5 de septiembre, y la Fiscalía de la Audiencia Nacional planea presentar una querella de manera inminente.
Este acto ha generado una serie de repercusiones tanto a nivel legal como deportivo. Desde una reciente reforma del Código Penal español, un beso no consentido puede considerarse agresión sexual, lo que podría resultar en cargos penales para Rubiales. Además, la FIFA ha suspendido a Rubiales de su cargo por 90 días y está llevando a cabo su propia investigación por «falta grave».
La situación ha provocado indignación en España y en la comunidad internacional, ya que el comportamiento de Rubiales fue considerado inapropiado y no consensuado. Jenni Hermoso expresó sentirse «vulnerable y víctima de una agresión» tras recibir el beso, describiéndolo como un acto «impulsivo, machista, fuera de lugar y sin ningún tipo de consentimiento».
Además de la acción legal, el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) español está examinando un expediente disciplinario contra Rubiales, lo que agrega más incertidumbre a su futuro en el mundo del fútbol. La Federación Española de Fútbol también ha condenado el comportamiento de Rubiales y ha pedido disculpas al mundo por su conducta inaceptable.









