La Corte Suprema de Texas ha autorizado la entrada en vigor de una nueva ley estatal que prohíbe los tratamientos de afirmación de género en menores, convirtiendo a Texas en el estado más poblado de Estados Unidos con restricciones de este tipo aplicadas a niños transgénero. La decisión de la Corte Suprema ha generado controversia y ha sido criticada por defensores legales, incluyendo la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), que la consideran «cruel» hacia la infancia transgénero.
La nueva ley y esta decisión judicial han generado un debate en torno a los derechos de los jóvenes transgénero y la autoridad de los padres y médicos en tomar decisiones sobre tratamientos médicos relacionados con la identidad de género. La controversia continuará siendo un tema importante en el ámbito legal y social en Texas y en todo Estados Unidos.









