Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2022, solo el 70,4% de las mujeres en edad de trabajar con hijos tenían empleo, en comparación con el 75,6% de las mujeres sin hijos.
Esto revela que las mujeres con hijos a menudo se ven obligadas a abandonar el mercado laboral o pedir una excedencia para cuidar a sus hijos. En contraste, los hombres experimentan una situación laboral opuesta. Un 89,4% de los hombres con hijos y en edad de trabajar tienen empleo, lo que supone una diferencia de 20 puntos porcentuales en comparación con las mujeres. Para los hombres sin hijos, la tasa de empleo es del 77,9%.
Estas disparidades contribuyen al envejecimiento de la población en edad de trabajar en España, ya que muchas mujeres abandonan temporalmente el mercado laboral al tener hijos y regresan más tarde.
Aunque la tasa de empleo de las madres en España ha aumentado en la última década, todavía es inferior a la media de la Unión Europea (73,5%). En Europa, las mujeres sin hijos tienen tasas de empleo más altas (79,7%), pero aún inferiores a las de los hombres, tanto con hijos (91,2%) como sin ellos (82,4%).
La tasa de empleo disminuye aún más a medida que aumenta el número de hijos. Por ejemplo, para las mujeres con tres o más hijos, la tasa de empleo desciende al 52%.
Muchas mujeres optan por trabajar a tiempo parcial o tomar excedencias para conciliar la vida laboral y familiar. Además, las dificultades para conciliar y los cambios en los estilos de vida han llevado a un retraso en la maternidad, con un 64% de los partos en España realizados por mujeres de entre 30 y 40 años.









