Un policía ha sido arrestado en Francia por disparar y matar a un joven de 17 años durante un control policial en las afueras de París.
El oficial está acusado de homicidio doloso y se encuentra en prisión preventiva. El incidente ha generado disturbios en diferentes zonas urbanas del país, y las protestas siguen en curso.
El arresto se realizó tras la solicitud del fiscal de Nanterre, quien consideró que el uso del arma por parte del policía no fue justificado.
Durante la noche anterior, hubo detenciones y enfrentamientos entre la policía y los manifestantes. Se reportaron daños a edificios públicos y numerosos vehículos incendiados.
Ante esta situación, el ministro del Interior ha desplegado un gran número de agentes y ha implementado «toques de queda» no oficiales en algunas áreas, donde se suspende el transporte público por las noches.
Según las investigaciones, el joven fue perseguido por la policía debido a infracciones de tránsito. Durante el encuentro, uno de los agentes disparó al joven, alegando una amenaza. Sin embargo, las imágenes de testigos contradicen esta versión.
Mientras se difundía la noticia del arresto, se registraron disturbios en Nanterre y se produjeron enfrentamientos entre las fuerzas del orden y los manifestantes que participaron en una concentración organizada por la madre del joven fallecido.
Durante la noche anterior, más de 180 personas fueron detenidas y se reportaron 170 heridos entre las fuerzas del orden en varias ciudades cercanas a París y otras áreas urbanas. Los alborotadores incendiaron edificios públicos, como ayuntamientos, escuelas, comisarías y tribunales, además de numerosos vehículos.









