El Banco de México (Banxico) y la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) han mantenido sin cambios sus tasas de referencia, generando un diferencial de 600 puntos base entre ambas.
Mientras la Fed analiza datos para futuras alzas, Banxico observa los efectos restrictivos en la economía antes de recortar tasas.
Se espera que Banxico comience a reducir las tasas en el último trimestre del año, lo cual podría impactar el tipo de cambio y llevar al peso mexicano a depreciarse, acercándose a las 18.00 unidades frente al dólar.
A pesar de esto, el peso mexicano ha tenido un desempeño histórico, apreciándose frente al dólar y acumulando seis meses consecutivos de ganancias. La divergencia entre Banxico y la Fed supondría un cambio en el diferencial de tasas de interés y afectaría al tipo de cambio.









