En México, las diferencias climáticas entre el norte y el sur del país han sido destacadas en los últimos días.
En el estado de Chiapas, las fuertes lluvias han provocado inundaciones, pérdidas humanas y una persona desaparecida.
Mientras tanto, en Hermosillo, capital de Sonora, se alcanzaron los 50 grados centígrados, la temperatura más alta registrada en el mundo.
En Nuevo León, el gobernador Samuel García adelantó el fin del ciclo escolar debido a las altas temperaturas que afectan la región.
Por otro lado, en San Luis Potosí, se declaró el «día cero» debido a problemas en la presa que abastece al municipio, lo que dejará a aproximadamente 80,000 personas sin agua en sus hogares.
Las previsiones meteorológicas indican que una onda tropical podría generar lluvias intensas en varias regiones del sur del país, mientras que en el norte se espera que persista una ola de calor con temperaturas superiores a los 40 grados en varios estados.
Las autoridades recomiendan tomar precauciones, evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día y proteger especialmente a niños, adultos mayores y enfermos.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha pronosticado una nueva ola de calor que afectará principalmente al norte del país a partir del 2 de julio. Esta sería la cuarta ola de calor y se espera que se extienda hasta septiembre.
La universidad atribuye estas temperaturas extremas al cambio climático y advierte que estos fenómenos serán cada vez más frecuentes y severos.
El contraste entre las inundaciones en el sur y el calor sofocante en el norte resalta los desafíos que enfrenta México debido a los impactos del clima y la necesidad de tomar medidas para adaptarse y mitigar sus efectos.









