AGENCIAS
Los legisladores republicanos están gestionando inyectar cristianismo a las escuelas públicas del estado mediante una serie de proyectos de ley que están siendo debatidos en la Legislatura de Texas.
Lo que los críticos ven como un acto que atenta contra la separación de iglesia y estado, sus proponentes argumentan es un paso adelante por la libertad religiosa después de un importante fallo de la Suprema Corte el año pasado.
“Esto ciertamente se dirige hacia una religión preferida en Texas, y eso es algo profundamente preocupante”, dijo Joshua Houston, director de defensoría de la organización interreligiosa Texas Impact.
El martes, la Cámara de Representantes dio su aprobación final a un proyecto de ley que permitiría a los capellanes sin certificación estatal trabajar en las escuelas.
El representante Cole Hefner, republicano por Mt. Pleasant, dijo que el plan es dar a los distritos escolares “todas las herramientas posibles” para combatir los problemas de salud mental y otras formas de crisis.
Reconoció que los distritos podrían eventualmente sustituir a todos los orientadores escolares por capellanes, y rechazó las enmiendas propuestas por los demócratas de requerir el consentimiento de los padres y que las escuelas tengan un representante de cualquier denominación si así lo solicita un estudiante, profesor o padre de familia.
El representante Gene Wu, demócrata de Houston, intentó impedir a las escuelas usar dinero público para pagar a los capellanes.
“No debemos usar dinero público para remunerar servicios religiosos”, arguyó Wu.










