En Nuevo Laredo se están pronunciando en contra de tantos ajustes que les afecta de manera directa en el desarrollo de sus actividades.
Se dicen “ahorcados” ante el alza de tantos impuestos y ajuste a la ley laboral que inició con el aumento al salario mínimo, después la extensión del periodo vacacional y ahora avizoran impacto en la producción, tras la iniciativa de reducción de jornada laboral de 48 a 40 horas por semana.
Los empresarios de Nuevo Laredo se están pronunciando en contra de tantos ajustes que les afecta de manera directa en el desarrollo de sus actividades de manera diaria.
Aseguran que ellos día a día hacen un esfuerzo para abrir sus negocios y ser productivos para el país, sin embargo, señalan que cada año es peor y ahora tanto ajuste los está “apretando”.
En este momento el sector restaurantero de Nuevo Laredo está viendo opciones para evitar el impacto que tendrá en ese sector los cambios propuestos y que al final el impacto económico que reciban lo trasladaran a sus clientes.
“Nos están ‘ahorcando’ a los empresarios restauranteros, pero también a los de otros sectores. Sabemos que hay incrementos, va haber más y en este caso estamos haciendo convenios para poder afrontar los cambios.
Es complicado porque nosotros estamos absorbiendo todo, primero el aumento al salario, que ahí fue un aumento del 20% en nuestros costos de operación, ahora las vacaciones y nos provoca un aumento en los costos de producción de hasta el 7% y así todos los ajustes van provocando afectaciones a nosotros que producimos”, explicó Carlos Arteaga, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera, Canirac en Nuevo Laredo.
En este momento se realizan consultas y se reúnen empresarios de varios sectores para poder afrontar de la mejor manera todos los ajustes.
Si bien es cierto son ajuste que afectan a empresarios del país y en particular a esta frontera, la realidad es que aunque son cambios que se catalogan como populistas.










