Laredo, Texas. – La responsabilidad es compartida en temas de salud y existen personas que no acuden al médico porque se niegan a ser informados de su condición médica. Sister Rosemary Welsh dijo que la diabetes e infartos marcan preocupaciones en la comunidad.
“Existe diversidad de instituciones que atenderán y cuidarán de su salud y su vida”, dijo Welsh. “Prestadores de servicios podrán atenderlos en el idioma que la comunidad prefiera”. Son razones sensibles porque los pacientes buscan el idioma español.
El conducto de intercomunicación con su médico, enfermera o con quienes tienen el contacto primario, dijo la hermana Welsh. La educación es clave para atender su salud sin escalar a consecuencias futuras de sus vidas.
De acuerdo a estadísticas numerosos laredenses se resisten escuchar al médico. “No me gusta que me digan que tengo esto y aquello”, dijo Francisco Méndez, entrevistado afueras del Departamento de Salud acudió a vacunarse.
“Total sé que me moriré y allí se acaba todo”. Existe conexión de salud pública y violencia doméstica, un vínculo vigente en el cada día de numerosas familias. Cuando hayan escalado a la conciencia del problema de violencia familiar podrían buscar ayuda y encontrar cómo sanar de este endémico problema social.
“Después de numerosos años de sufrir las víctimas acuden a buscar ayuda. Es que han tomado la decisión de salir de este círculo porque ven el sufrimiento de sus hijos”, dijo la hermana Welsh.
“Muchas veces comparten con la familia la decisión, pero los parientes alegan que el hombre es muy amable y sería un error dejarlo”. La familia observa al perpetrador afable, bien portado, pero en el seno de casa es violento, impulsivo y lastima a todos. Así que la salud pública debe darse en todas las maneras para ayudar a las familias.










