Si bien el Servicio de Administración Tributaria (SAT) desde hace dos años dio apertura la importación de todos los modelos de vehículos, nadie se atreve a realizar esta adquisición al significar un pago tributario del 75 por ciento de valor de la unidad.
Roberto Hierro Mendoza, presidente de la Asociación de Vendedores de Autos Usados, dijo que el beneficio resulta engañoso si se considera que tiene qué pagar un 50 por ciento del valor contemplado en los precios estimados de la Aduana, el 16 por ciento de IVA y casi un diez por ciento de los costos del servicio del agente aduanal.
“Aquí lo que deja fuera del alcance esta importación, que alcanza hasta las unidades 2021, es el listado de precios estimados de la Aduana, donde desproporcionalmente se aplica un 50 por ciento de arancel, además del IVA y servicios”, deploró.
Asintió que lo que se pretendió ver como un beneficio finalmente resultaba un fuerte gasto que inhibía toda posibilidad de importar un vehículo que tendría que pagar 350 mil pesos en arancel ante la Aduana.
Destacó que solo las unidades motrices 2012 y 2013 salvan de esta aplicación tan severa de impuestos, pues solo pagan el 10 por ciento, debido a que están amparadas en un decreto del 2006.
“Cierto que se puede importar el modelo que se desee, pero también es cierto que rebasa toda posibilidad al aplicar un oneroso impuesto del 50 por ciento, más el 16 por ciento de IVA y gastos del servicio de agencia aduanal o comercializadora”, asentó.
Hierro Mendoza, dijo que actualmente la importación de vehículos aparece desplomada casi en un cien por ciento, luego de sostenerse los impuestos altos con la prórroga del Decreto.









