Laredo, Texas.- La familia de un hombre indocumentado, junto con representantes religiosos, protestó en la Oficina de Examinadores Médicos del Condado de Webb reclamando la entrega de su cuerpo.
Han pasado meses y los deudos se lamentan de no poder darle sepultura a Pedro Meza Reyes, que como muchos otros un día dejó su hogar para ir en busca de una mejor vida, cruzando ilegalmente a Estados Unidos.
El pastor Lorenzo Ortiz, de la organización El Buen Samaritano, encabezó dicha protesta argumentando que es necesario darle paz y tranquilidad a la familia, señalando que el fallecido fue una víctima más de los traficantes de personas.
Los detalles de la muerte de Meza Reyes son escasos, y solo se dio a conocer que fue en junio de 2022 cuando fue localizado sin vida en las calles de Laredo.
Por el contrario, la doctora Corinne Stern, directora de la morgue local, refirió que hay cientos de casos como este y no se puede hacer distinción. Además, debido a la sobrepoblación de cadáveres el tiempo estimado para realizar una prueba de ADN es de cinco a seis meses.









