POR José Inés Figueroa Vitela
Al tenor de la conferencia de prensa mañanera, con la que abrió semana el Presidente de la República, ANDRES MANUEL LÓPEZ OBRADOR, el municipio fronterizo tamaulipeco volvió a ser noticia.
El jefe de las instituciones del país, repaso las acciones que, en la tierra comandada por CARMEN LILIA CANTUROSAS, ya se realizan, un complejo de oficinas, para instalar ahí la agencia nacional de aduanas. Y en general el sistema aduanero se está modernizando con importantes inversiones, precisó. La millonaria inversión federal aduanera fue referida, al lado de la confirmación de que empresas privadas siguen adelante en la construcción de una planta de licuefacción de gas, en el puerto de Altamira, con otra derrama equivalente a 30 mil millones de pesos. Aparte para la misma zona conurbada del sur, ya se firmó con una empresa norteamericana, el desarrollo de plantas industriales que desarrollarán equipo para el sector del gas licuado. Igual se refirió al impulso al sector citrícola en el centro del Estado, además de un renovado impulso a los distritos de riego, entre otros proyectos para los diez municipios de la franja fronteriza. De lo otro sucedido en horas previas, de la madrugada, en el primer puerto fronterizo tamaulipeco, que también le preguntaron, el Presidente aclaró que se trató de la detención de un presunto jefe delincuencial. Eso fue lo que derivó en detonaciones de arma de fuego, pero a esas horas el “asegurado” ya estaba en la Ciudad de México a disposición del juez de la causa y la situación controlada en Nuevo Laredo. Temprano, la misma alcaldesa había usado las redes sociales para advertir de la situación de riesgo y más tarde dio cuenta del control tomado por las autoridades. Los bots asalariados, mantenidos por el panismo, se la pasaron celebrando en las redes sociales “la inseguridad desbordada”, para mantener sus campañas en contra de MORENA y sus gobiernos, pero enseguida se silenciaron, cuando quedó en claro que se trató de un acto de autoridad, a favor de la seguridad, en realidad. El trato que el Presidente LÓPEZ OBRADOR ayer dio en su encuentro con los medios, al tema de Tamaulipas, es el que mejor empata con la realidad acá vivida. Por sobre las expresiones de violencia y delito, en Tamaulipas hay un pueblo pujante y en desarrollo, que todos los días sale a construirse un futuro y hoy, finalmente, tiene el acompañamiento de sus autoridades. La separación, del orden institucional al desorden delincuencial, se aprecia claramente y la sociedad bien sabe, que los intentos por ponerlos en el mismo nicho como actuaron en el sexenio pasado, borda en la mentira y sus autores son los mismos, urgidos de justificarse y pretender “ser iguales”. No lo son. Aunque, lo hemos dicho, por sobre las mediciones que se puedan hacer y publicar, la percepción ciudadana, que vive y siente el devenir cotidiano en carne propia o como testigo directo, resulta inocultable. Por eso, si la encuesta de noviembre recién publicada por Electoralia –de RICARDO GAMUNDI-, sobre la percepción respecto de sus gobernadores, dice que el 62 por ciento de los tamaulipecos aprueban la gestión del gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, nadie la pone en tela de duda. Ya recordar que en esos mismos niveles, pero de reprobación, fue sobre los que transitó el anterior gobernador, emanado del PAN, es un complemento que igual sale de la lógica, partiendo de las diferencias abismales en la forma de ejercer el poder público. Ciertamente, ese 62 por ciento pone al doctor de puntero, como el mejor calificado entre sus pares de las 32 entidades federativas del país, así como en su tiempo ocupó los últimos lugares su antecesor, de triste memoria. Otros reactivos de la encuesta indican que el 55 por ciento de los gobernados tienen plena confianza en él y el 21 por ciento considera que, en los menos de dos meses de iniciado el nuevo sexenio, su calidad de vida ha mejorado. Que el 60 por ciento se sienta igual o el 19 por ciento crea que ha empeorado no son malos indicadores. Habremos de recordar que el nuevo gobierno recibió la administración pública en quiebra, sin dinero, con deudas y la infraestructura desmantelada, lo que estará postergando su arranque pleno para el nuevo año y ejercicio. Con todo y eso, el cambio resulta evidente desde el primer día, empezando por el ánimo ciudadano que los últimos años transitó agobiada por las prácticas ilegales, el abandono y la descomposición institucional. Los resultados en seguridad, que la oposición se empeña en desconocer y alterar para hacer la política del miedo como su último y único recurso para ganar simpatías, inician en el retiro de las actividades ilícitas para las que los CABEZA usaron a la policía. La disminución en la incidencia delictiva resulta evidente y con esos mismos recursos diezmados, la renovada institución, copada y despojada de los instrumentos de apoyo, despliega estrategias que van rindiendo frutos puntuales. Cuando el gobernador habla de honestidad y justicia, de castigo al delito y erradicación de la impunidad, la gente sabe que por sobre el Fiscal, el Auditor y los Magistrados corruptos y corruptores, incrustados por el que anda huyendo, aquellos conceptos seguirán haciéndose efectivos. Todos se van a tener que ir y pagar sus fechorías. Mientras eso sucede y se restaura el orden institucional, con lo que se tiene, se está haciendo mucho y mucho más de lo que se hizo en el sexenio que se fue, como una sombra oscura en la historia de la administración pública estatal. ¿Cuándo van a encarcelar a los CABEZA DE VACA, a IRVING BARRIOS, a ESPINO ASCANIO, a RENAN HORACIO y las chicas del pasado sexenio hechas magistradas?





