Insólita situación se vive en algunas calles céntricas, al ser invadidas con todo tipo de artículo de venta en sus banquetas por los comerciantes establecidos, sin dejar el espacio que marca el reglamento citadino.
Por la calle Mina, entre la avista Guerrero y Matamoros, los negocios de venta de ropa y artículos para el hogar han dejado sin espacio de tránsito para peatones, sus ventas al arrollo de la calle.
“Nadie puede pasar por la banqueta ni tampoco puede estacionar algún vehículo, al aparecer invadidos por maniquíes y pequeños escaparates con el ofrecimiento de ropa para venta”, expresó en tono molesto una transeúnte.
Por la misma calle, pero por el lado norte, una tienda de ropa tiene estacionadas varias motocicletas aparentemente en venta, pero también con el fin de que al estar situadas en el arroyo de la calle, nadie pueda estacionar.
La invasión de banquetas y arrollo de la calle, es permanente durante todo el día, o al menos hasta el cierre de los negocios que es al atardecer, sin que autoridad alguna imponga correctivo a tan irregular situación, dijo José David Torres.
Otra arteria que parece rebasada en sus espacios para peatones es la calle Canales, donde los puesteros también han invadido banqueta con sus carritos móviles, pero también con diversos artículos que son colocados al paso del transeúnte.
“Esto debe tener corrección porque si bien deben pagar impuestos al Gobierno Municipal, no les da derecho a invadir banquetas y parte de la calle con mercancía, que de continuar así, todos harán lo mismo”, advirtió.
Por la calle Ocampo en el mismo sector, se observan igual algunas calles como es el punto de la Canales a la González, al predominar un sinnúmero de taquerías en camioneta, quienes con mesas y sillas invaden banquetas









