ELSA CAPUNTAS
Gumercindo.-¿Pos qué andas haciendo Lucrecia? ¿porqué tanto jolgorio?
Lucrecia.-¡Válgame Gumercindo! ¿En qué país vives? Celebramos la independencia de México , ¡que somos un país libre! ¡Y recordamos a los héroes que nos dieron patria y libertad!
Gumercindo.-¿Festejamos la libertad???? A ver déjame entender… pongamos un ejemplo, se supone que uno tiene libertad de tránsito en éste país, solo que pa’poder gozar de ese derecho tenemos que pagar, como las autopistas que las suben a cada rato por cierto, si es que quieres transitar por carreteras dignas, si vas por aire también tienes que pagar un derecho que te cobran los aeropuertos y que los pasajeros pagan. Como verás ¡todo cuesta! Ahora bien en el tema del petróleo, se envuelven casi casi en la bandera diciendo tan trillada frase que el petróleo es de los mexicanos y al día de hoy yo no tengo una acción que me haga partícipe como accionista de Pemex, no recibo dividendos, ¡bueno ni un vale de gasolina gratis! Y contrario a toda lógica, entre más trabajo menos me alcanza ¡cuando se supone debería ser al revés!. Y bueno la última puntada que sacaron es que todos vamos a tener que pagar impuestos en un descuido y hasta el Coquino, de no hacerlo te quitan lo mucho o poco que puedas tener
Coquino.- ¡No quiero que me quiten mis juguetes!, ¡no quiero que me quiten mis juguetes!
Lucrecia.- ¡Ah como eres de aguafiestas! ¿quién quiere escuchar tus tragedias? Por eso te va como te va, porque a todo le quieres encontrar el lado malo. Que las fiestas patrias sean un pretexto para la pachanga, no todo en la vida tiene que ser trabajo.
Gumercindo.- ¿Pero tu cual trabajo?, si ni trabajas, gracias a mí, que desde que me viste dijiste aquí está mi chalán y aquí me tienes sosteniéndote. A ver si te vas buscando un trabajito pa’poder alivianarnos un poco caray! Y tener esa libertad de la que festejas, cuando menos económica.
Lucrecia.-y ¿crees que la friega de la casa no es trabajo?, ¡claro que lo es!, ¡malagradecido! después de que hoy me fregué el lomo preparándote tamales de pollo y el pozole de pata que siempre pides y ¡que ya está por salir! Un hervor más y te chuparas los dedos
Gumercindo.- De que huele bien, ¡ni hablar! Pero ¿no es mucho pa’nosotros tres?
Lucrecia.- ¿Cuál mucho? ¡Si apenas nos va alcanzar! Al rato llega mi comadre Tila con el compadre Chencho y su rialada, y ¡todo lo que ves se va evaporar!
Gumercindo.- ¡Ya decía yo que era muy hermoso para ser verdad!
Lucrecia.-¿Y qué esperabas? ¿Qué iba preparar todo esto nomás pa’ver tu cara de fideo desvelado? y estar escuchando todas tus tragedias, ¡¿mira nomás cómo dejaste al niño?! ¡todo traumado!
Coquino.-¡No quiero que me quiten mis juguetes!,¡No quiero que me quiten mis juguetes!
Lucrecia.-Ya mijo, ya no le haga caso a su padre, naiden le va embargar sus juguetes!
Gumercindo.- ¡Si paga …no! Ay,ay,ay,ay… canta y no lloreees, porque cantando se alegran los corazones!! Ajai! Viva México!







