MARIO PORTILLO El ganadero y representante del gremio en el Consejo de Instituciones, Gerardo Serna, indicó que las lluvias han beneficiado al campo, pero al tardar, generaron que a los hatos les cueste tiempo recuperarse.
“La precipitaciones fueron muy buenas, hubo diferencia de precipitación, en general todos muy contentos, los agostaderos están muy bien, algunas presas les falta lo mínimo”, dijo.
A pesar de esto, la seca de meses en este 2022 fue intensa y marcada, lo cual provocó que muchos ganaderos tuvieran qué vender sus reses y esto generó además que las que se quedaron en la región no pudieron preñarse y los becerros nacidos, no llegaron en buenas condiciones.
“El ganado estaba muy mal, hay qué darle su tiempo al ganado, si en engorda se tardaban 3 meses, ahora es más, ya cuando van a engordar vienen las heladas, pero es parte cíclico”, dijo. Incluso habló que todo el proceso podría llevar un año completo desde el apareamiento, a la gestación y que el becerro en pié pueda ser sujeto a venta, aunque esperan que con el crecimiento de la vegetación, las cosas mejoren.
“La vegetación va muy bien, todavía pudieron agarrar la tierra caliente para que pudieran brotar los pastos y toda la vegetación arbustiva aquí en la región esto beneficia al ganado”, agregó.
El campo de la región estuvo meses en especulación con la sequía, ya que además las presas se encontraban en mínimos históricos, es por eso que las precipitaciones, vinieron a ser un fuerte respiro a los productores.









