Al ser un día fuerte de venta, los comerciantes que se colocan en diversos puntos de la ciudad para la vendimia del 10 de mayo, aguantaron el intenso calor de esta frontera.
Con el termómetro marcando casi 40 grados centígrados, muchos de estos comenzaron a instalarse desde antes del mediodía, mientras unos lo hicieron temprano.
En algunas plazas los árboles no son suficientes para esconderse del astro rey Parte del domingo y las primeras horas del martes, se instalaron para vender desde flores, arreglos, cajas de regalos, así como algunos detalles para este día especial.
Precisamente después de la 1:00 de la tarde comenzó a llegar la mayoría de los vendedores a los espacios, para “aguantar” la larga jornada, ya que muchos acudieron a buscar el regalo de manera tardía en pleno lunes, mientras otros “madrugaron” el martes para comprarlo en los primeros minutos.
“Este es el segundo año que me instalo aquí, nos ha ido bien con la venta, la gente se acerca mucho”, dijo María Juárez, vendedora de la ‘rotonda de la UAT’.










