Ante la llegada del calor intenso, el problema de garrapatas se empieza a reportar con más frecuencia al Centro Antirrábico de Nuevo Laredo.
Juan Salinas, director del Centro Antirrábico Local confirmó que es un problema que se incrementa con el calor y la ausencia de lluvias, y en donde generalmente la población no sabe cómo reaccionar y acabar con ese tipo de plagas provocada generalmente por los perros o gatos en casa.
Señaló que si bien es cierto, el perro de hogar generalmente está aseado y no presenta un problema, es cuando falta la higiene en general en la mascota y el hogar cuando ocurre el problema de garrapatas que pone en peligro la vida de todas las personas, pero principalmente los niños.
“Ya viene la temporada fuerte de calores donde se presenta mayormente el problema, una garrapata en un niño o en cualquier persona no detectada a tiempo te puede causar hasta la muerte, por eso es recomendable si se tienen mascotas en casa y aunque no se tengan siempre revisar a los menores que no traigan una garrapata o pulga pegada en los oídos, las inglés, axilas, el cabello, ya que las garrapatas pueden estar en todas partes, afuera adentro de la casa y aunque no le demos importancia hasta que un lugar está infestado, es un riesgo alto de muerte”, precisó el director del Antirrábico de Nuevo Laredo, Juan Salinas.
Diariamente son cantidades importantes que llegan al antirrábico e incluso a veterinarias privadas con gatos y perros con problemas de garrapatas y pulgas.
El detectar una vivienda con problema de garrapatas no es un mal menor, ya que de reportarse un caso de Rikettsia (Las rickettsiosis es transmitida por garrapatas y provoca fiebre, así como en una lesión típica debida a la picadura del insecto) se tendrá que fumigar y desinfectar no solo la casa con el problema sino todas las que estén en los alrededores.
Las picaduras de las garrapatas pueden causar inflamación y enrojecimiento de la zona afectada, sarpullido, fiebre, debilidad, dolores de cabeza, articulares y musculares y rigidez en el cuello.
En algunos casos, la toxina que puede contener la saliva de algunas garrapatas puede llegar a afectar al sistema nervioso provocando la parálisis en los niños después de que hayan transcurrido varios días desde que se produce la picadura, empezando por las extremidades inferiores y subiendo hacia arriba, y pudiendo acarrear complicaciones respiratorias. Generalmente se cura retirando correctamente el parásito.









