Con el objetivo de frenar los contagios de COVID-19 que multiplica la poderosa variante Ómicrón, las autoridades municipales y sanitarias lanzaron ayer una Orden de Emergencia que limita las operaciones de las dependencias al 50 por ciento de su capacidad para los visitantes, por los siguientes 7 días.
Dentro de esta estrategia de prevención y protección, se incluye la suspensión de los viajes de capacitación a sus empleados y las juntas presenciales de los comités municipales y reuniones de comisiones, se deberán reprogramar o realizarse de manera virtual, durante ese lapso.
Estas nuevas disposiciones surgen luego que el pasado 19 de diciembre detectaran y confirmaran el primer caso de contagio por Ómicron en un hombre de 20 años de edad, quien estaba vacunado, pero le faltaba la dosis de refuerzo, o “booster”.
Fue el alcalde Pete Saenz, quien firmó la Declaración de Emergencia de Salud Pública, “ante la necesidad de mitigar la propagación local de la enfermedad infecciosa debido a los niveles sustanciales de transmisión en Laredo, según lo identificado por la Autoridad de Salud Local, Dr. Víctor Treviño”.
Agregó que aunque las altas tasas de positividad no han afectado las admisiones hospitalarias, se necesita mitigación para evitar que los trabajadores municipales y de la salud se infecten y requieran aislamiento.
“Esto nos permitirá seguir brindando servicios municipales básicos y evitar experimentar una escasez de personal hospitalario para atender a los pacientes.
Esta declaración continuará durante siete días después de su emisión a menos que el Cabildo la continúe o la renueve”, declaró el jefe de la comuna en un comunicado.
Asimismo, la orden vigente establece que todas las dependencias que están abiertas al público deben operar al 50% de su capacidad para visitantes, incluidas bibliotecas, centros recreativos y edificios administrativos en un esfuerzo por minimizar la exposición y propagación del COVID-19 aplicando medidas adecuadas de distanciamiento social.









