El tema de salud mental para profesionales de la medicina parece escondido y aparenta que a este segmento social no le afectan las jornadas de ejercicio para salvar vidas.
Médicos y enfermeras fallecieron en su ejercicio, dijo Julie Bazán, directora del Area Health Education Center, agregando que están organizados para prestar servicios a grupos de la comunidad que incluye médicos y enfermeras.
“Son sesiones de la salud mental dos veces al mes”, dijo Bazán.
“Es una hora de trabajo donde podrán ayudarse y conectarse para restablecer su salud de las fuertes emociones que transitan”.
Explicó que COVID-19 dejó estrés no solamente a los ciudadanos en general, también a los prestadores de servicios de salud.
Cuando se refirió Bazán a la salud de los profesionales de la salud ella calificó del 1 al 10; el rango es el 6.5.
“Empezamos cuando la crisis sacudió al mundo, así que en Laredo-Webb no se sabía de qué se trataba la enfermedad”, dijo Bazán.
“Después que identificaron el virus trabajaban doble turno para atender la extendida red de personas afectadas”.
Médicos y enfermeras se enfrentaron a la muerte donde ellos nada podían hacer para salvar a las personas.
Aunque vino la vacuna, ellos han sufrido y están exhaustos después de dos años de intenso trabajo para ir superando la etapa de crisis.
Bazán dijo que su oficina está cuidando de los profesionales de la salud como ellos han cuidado de la comunidad.









