Demostró que un actor clásico podía convertirse en ícono de la cultura pop sin perder rigor artístico
El actor británico Patrick Stewart, una de las figuras más reconocibles de la ciencia ficción y del teatro clásico contemporáneo, falleció a los 86 años en su casa de Los Ángeles, según confirmó su portavoz, Kelly Bush Novak.
Su familia informó que la muerte ocurrió tras “un breve y conmovedor viaje” con enfermedad de Alzheimer y demencia con cuerpos de Lewy.
Stewart deja una carrera de más de seis décadas que abarcó Shakespeare, Broadway, televisión, cine de autor y grandes franquicias populares. Fue, ante todo, un actor de formación clásica que llevó su autoridad escénica a personajes que definieron a generaciones de espectadores.
ACTOR FORMADO EN SHAKESPEARE
Nacido el 13 de julio de 1940 en Mirfield, Inglaterra, Stewart ingresó en 1966 a la Royal Shakespeare Company, donde desarrolló una extensa trayectoria interpretando obras del canon isabelino.
Entre sus papeles destacan Claudius, Macbeth, el Rey Lear y Shylock, además de sus célebres montajes de Esperando a Godot y No Man’s Land junto a Ian McKellen.
Antes de convertirse en rostro global de la ciencia ficción, había participado en producciones como Excalibur (1981), de John Boorman, y Dune (1984), de David Lynch, donde interpretó a Gurney Halleck.
Esos trabajos anticiparon la presencia y el registro solemne que luego lo harían ideal para la pantalla espacial.
Su salto a la fama mundial llegó en 1987 con “Star Trek: The Next Generation”, donde encarnó al capitán Jean-Luc Picard durante siete temporadas, hasta 1994.
Picard se convirtió en uno de los líderes más queridos de la televisión: diplomático, intelectual, moralmente riguroso y capaz de combinar la autoridad militar con una profunda sensibilidad humanista.









