Transportistas pidieron la intervención de alguna autoridad para eliminar el “cuello de botella” que genera la ex garita del Kilómetro 26 y reubicar a las corporaciones que permanecen en ese punto.
La estructura en ruinas, que desde hace años da mala imagen a la ciudad y obstruye el flujo de mercancías desde y hacia la frontera, sigue siendo la misma queja del sector desde hace más de 10 años.
Ricardo Pillado Herrejón, delegado de la Canacar en Nuevo Laredo, señaló que es necesario retomar el proyecto de eliminación o modernización del lugar, ya que además de generar desconfianza entre visitantes, afecta la circulación.
Aunque la garita ya no opera, se mantiene el carril confinado para tráileres, lo que impide el paso ágil de vehículos particulares y de carga.
“El Gobierno Federal es el que no permitiría que el Gobierno del Estado elimine lo que fue la garita aduanal”, indicaron transportistas.
Por ese punto circulan diariamente más de 5 mil tráileres con mercancía que salen hacia diversos estados del interior del país y una cantidad similar que ingresa a la ciudad, de ahí la urgencia del planteamiento.









