La Magistrada Tania Contreras López destacó que se vive una transformación histórica, en un año lograron combatir el rezago al superar los 70 mil asuntos resueltos, además de acortar tiempos de atención y sentencias
CIUDAD VICTORIA. – La magistrada presidenta del Supremo Tribunal de Justicia de Tamaulipas, Tania Contreras López, rindió su primer informe de labores, en el que aseguró que el Poder Judicial vive una transformación histórica a partir de la reforma judicial y de la elección por voto ciudadano del pasado 1 de junio de 2025.
Ante integrantes del gabinete estatal, diputadas y diputados del Congreso local, legisladores federales, titulares de órganos autónomos, magistradas, magistrados, juezas y jueces del Poder Judicial de la Federación y del Estado, Contreras López sostuvo que por primera vez la ciudadanía participó en la elección de quienes integran los cargos judiciales, lo que abrió una nueva conformación institucional y una responsabilidad democrática.
En ese contexto, reconoció la visión del Poder Ejecutivo, encabezado por el gobernador Américo Villarreal Anaya, y del Poder Legislativo, por impulsar la reforma que colocó a Tamaulipas como referente nacional.
El Poder Judicial superó los 70 mil asuntos resueltos de manera global durante este primer año, estableciendo un récord al rebasar por más de 11 mil el máximo histórico de 59 mil, registrado en 2023.
Esta cifra marca un precedente en la capacidad de respuesta del Poder Judicial y representa más respuestas y soluciones para las personas que acuden a la justicia en Tamaulipas.
Explicó que la nueva organización establece que el Supremo Tribunal tiene la responsabilidad de impartir justicia y garantizar derechos, el Órgano de Administración procura recursos y condiciones para juezas y jueces, y el Tribunal de Disciplina Judicial vigila el cumplimiento de responsabilidades, con el objetivo común de garantizar el acceso a la justicia.
La magistrada informó que al asumir encontró una institución olvidada y con rezagos: tendencia al aumento en tiempos de resolución, prácticas sostenidas por costumbre bajo la premisa de “siempre se ha hecho así”, falta de mecanismos de medición y evaluación, más de 91 por ciento de equipo de cómputo obsoleto, infraestructura de comunicaciones sin renovar en más de 20 años, instalaciones deterioradas y un archivo judicial colapsado con más de 15 años de rezago.
Uno de los puntos más críticos, detalló, fue el rezago salarial de más de 10 años, con trabajadoras y trabajadores cuyo sueldo base estaba por debajo del salario mínimo, pese a atender expedientes y a la ciudadanía todos los días.
A partir de un diagnóstico basado en escuchar a usuarios y personal, dijo, se definieron cinco ejes que guían la nueva etapa: una justicia que resuelve, una justicia que dignifica, una justicia abierta, una justicia cercana y una justicia que construya paz. En ese marco, se documentaron más de 200 acciones en el primer año.









