En apenas 15 días el costo se elevó de manera considerable, afectando directamente a los consumidores además de encarecer la cadena de suministros
El precio de la gasolina regular se ubicó entre los 3.81 y 3.99 dólares por galón y el diésel cerca de 5.99 dólares por galón en Laredo, Texas, como efecto de una crisis energética global impulsada por factores geopolíticos y de oferta.
De acuerdo con el análisis del mercado energético, el incremento se explica principalmente por el conflicto en Medio Oriente por la guerra con Irán, que ha disparado el precio del crudo Brent por arriba de los 100 dólares por barril.
A ello se suma la restricción e interrupción del flujo en el Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el petróleo mundial, así como los ataques a refinerías rusas que han reducido la disponibilidad internacional de destilados y combustibles refinados.
El panorama se agrava por los bajos inventarios en Estados Unidos, que aumentan la presión sobre el mercado mayorista, y por el efecto diésel récord, cuyo encarecimiento presiona toda la cadena logística y termina afectando también el precio de la gasolina de motor.
El alza ya impacta a los automovilistas fronterizos que cada fin de semana cruzaban a cargar combustible.
Es el caso de Javier, quien habitualmente iba a Laredo a llenar su tanque y señaló que, aunque el tipo de cambio no es tan caro, el precio del combustible hace que ya no convenga como antes.









