El expresidente de la Asociación de Constructores de Nuevo Laredo José Cruz, dijo que las altas temperaturas han ocasionado que al menos 50% de la plantilla laboral deje el empleo
El sector de la construcción registra una caída de hasta el 50 por ciento de su personal este verano de 2026 a consecuencia de las altas temperaturas y la elevada sensación térmica, lo que ha provocado un déficit de al menos mil 500 trabajadores y complicaciones para concluir obras.
De acuerdo con empresarios del ramo, cada año se agudiza la falta de personal en verano, pero este año se reporta el porcentaje más alto de albañiles que dejan el oficio para emplearse en maquiladoras, tiendas de conveniencia y de autoservicio, principalmente para evitar la exposición al clima extremo.
El fenómeno, señalan, está ligado al incremento del salario mínimo en la frontera. Actualmente, un ayudante de albañil gana poco más de 3 mil pesos semanales realizando un trabajo de alto esfuerzo y expuesto a la intemperie, mientras que como dependiente de tienda u operario en la industria puede obtener un sueldo similar, e incluso de hasta 4 mil pesos con tiempos extra, con menor esfuerzo y sin exponerse al sol directo, a temperaturas superiores a los 42 grados, a la lluvia o al frío.
“Se nos está yendo la gente por el calor extremo que se está registrando. No están aguantando las temperaturas y ahora valoran más el estar cómodos trabajando que expuestos a la intemperie con el calor y la alta sensación térmica. En este año creo que nos quedamos con la mitad de los trabajadores y es el año que más trabajadores se nos han ido a consecuencia del calor. “Sí nos faltan trabajadores, de mil a mil quinientos, pero eso es lo que estamos padeciendo en estos momentos. Se están yendo a trabajar a maquiladoras, tiendas de conveniencia, autoservicio y con eso estamos batallando ahora”, explicó José Cruz, empresario constructor y expresidente de la Asociación de Constructores de Nuevo Laredo.
El constructor confirmó que la migración laboral los ha obligado a traer personal de otras ciudades para poder cerrar obras.
Añadió que ni siquiera los Sindicatos de la Construcción han podido apoyar, ya que tampoco tienen la capacidad para atraer agremiados y actualmente también presentan falta de afiliados.
El personal que permanece en obra indicó, resiente con mayor fuerza el calor y opta por no poner en riesgo su vida, prefiriendo un empleo donde pueda laborar con mayor comodidad y sin exposición directa al sol.









