Las duras políticas migratorias implementadas por la administración del presidente Donald Trump han ocasionado una caída de hasta el 50 por ciento en el trámite de visas de turista en esta frontera.
De acuerdo con información proporcionada por Melissa López, encargada de un centro para trámite de visas ubicado en el sector Centro, se ha detectado un menor número de solicitantes para este documento.
“Si antes hacíamos 10 trámites, ahora hacemos cinco, sí ha bajado el movimiento, pero es más que nada porque las personas tienen miedo de que les rechacen el documento y perder el dinero”, explicó López.
La desaceleración también responde a factores específicos de la dinámica fronteriza actual.
Entre ellos, el mayor escrutinio y revisiones estrictas por parte del gobierno de Estados Unidos, que ha endurecido la vigilancia en los puentes internacionales para detectar e interceptar el denominado “turismo de parto”, lo que ha derivado en la cancelación inmediata de visas a personas sospechosas de haber dado a luz en territorio estadounidense usando este documento.
A ello se suma la incertidumbre en políticas migratorias. Los constantes anuncios de nuevas medidas punitivas por parte de la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) han generado temor entre los usuarios, por lo que muchos han optado por pausar sus solicitudes o renovaciones ante el miedo a rechazos generalizados.
Otro factor es el incremento de costos operativos. Las alzas acumuladas en las tarifas consulares oficiales y en el costo de los pasaportes mexicanos han frenado el poder adquisitivo de los solicitantes en toda la frontera tamaulipeca.
Tan solo el pasaporte mexicano pasó de $1,655 pesos en 2024, a $1,730 en 2025 y $1,795 pesos este año.
Los negocios dedicados al llenado de formatos DS-160 e integración de expedientes en Nuevo Laredo reportan que el flujo de clientes se mantiene a la mitad de su capacidad normal en comparación con años previos.









