Contrario a otros años, ahora los neolaredenses optaron por adquirir con meses de anticipación los artículos escolares para sus hijos, evitando así largas filas en papelerías
A cinco días de que inicie el ciclo escolar 2026-2027, las papelerías de la ciudad lucen llenas. Padres de familia, acompañados de sus hijos, recorren pasillos con listas en mano para surtir los útiles solicitados en cada plantel educativo.
Desde hace dos semanas comenzaron a registrarse aglomeraciones en los comercios del giro, impulsadas por las ofertas de temporada que buscan aliviar el gasto familiar.
El fin de semana, en un reconocido centro comercial ubicado al sur de la ciudad, se observó a decenas de familias aprovechando la promoción de 3×2 en útiles escolares. Para este lunes, la oferta cambió a un 20 por ciento de descuento en toda la papelería y uniformes.
En otra papelería reconocida a nivel local, la escena se repitió: madres y padres comparando precios, niños eligiendo cuadernos y colores, todos con la ilusión del próximo regreso a clases que ya está a la vuelta de la esquina.
Para muchos hogares, surtir la lista representa un esfuerzo económico importante, por lo que anticiparse ha sido clave. La encargada de una de las papelerías, Jazmín Alejandre, comentó que este año las familias fueron más previsoras.
“Muchos clientes empezaron desde mayo, junio, julio. Ya vienen por su lista para evitar el aglomeramiento de tanta gente. Se están preparando desde antes y se están haciendo más conscientes”, explicó.
Detalló que hay padres que tomaron precauciones desde mayo, evitando así largas filas y tumultos de última hora, mientras que otro grupo comenzó a surtir desde hace dos semanas.
Ante el incremento de clientes, la papelería amplió horarios de atención y días de servicio, además de ofrecer el sistema de surtido anticipado: dejan la lista y solo pasan a recogerla.
“Tenemos suficiente personal para atender a la clientela. Se ve más movimiento una semana previa al regreso y durante la entrada. Ahora subimos este año que surtimos las listas escolares, simplemente vienen, dejan su lista y al día siguiente pasan a recogerla. Es más rápido para el cliente”, señaló.
“Nosotros empezamos a surtir listas desde finales de mayo y junio, ya teníamos un poquito más de clientes. Julio hasta ahora sí ya hay más clientela todos los días”, agregó. En cada compra no solo van lápices y libretas, sino el esfuerzo de familias que, entre promociones y anticipación, buscan que sus hijos inicien el ciclo escolar con todo lo necesario.









