Incómoda situación vive la ciudad, pues en tanto crece la demanda de viviendas en renta y se dificulta encontrar, un buen número de las que existen fueron abandonadas con algún adeudo de servicio y al ocuparla el nuevo inquilino tiene que saldarlo.
En apreciación de integrantes de la Asociación de Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) Nuevo Laredo, este fenómeno aun cuando no es una modalidad, sí se presenta más recurrentemente.
Es innegable que la ciudad ha crecido de manera sostenida en los últimos años, lo que ha ido de la mano con la demanda de vivienda y que ha dejado desfasada la oferta y la demanda, pero también es un tipo de abuso, dijo Juan Armando Villarreal.
El agente inmobiliario dijo que además del abandono súbito de la vivienda por parte del inquilino, en una clara acción de abuso y dolo, los adeudos que se dejen son de agua luz y gas, principalmente.
“Y es entonces que representa un bloqueo para rentarla o bien el inquilino que así la tome tendrá primeramente que asumir el pago de lo adeudado en servicios, para poder así volverlos a contratar”, comentó.
Reconoció que sin bien hay cláusulas en el contrato de arrendamiento que fincan responsabilidades al inquilino en caso de daño o deterioro de la vivienda, igual sea de adeudos de servicios, el desalojo de la casa es súbito.
Ante la recurrencia de estos delitos de inquilinos, refirió sobre las acciones de defensa de las compañías de aguas, luz y agua, quienes para otorgar el servicio verifican que no tenga adeudos.
Asintió que si bien se dificulta encontrar vivienda en arrendamiento, los adeudos dejados por “herencia” de anteriores inquilinos son otro malestar para el que quiere arrendar y para el dueño.








