El Farmers Almanac y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica alertan que en la temporada 2026-2027 una lluvia helada podría transformarse en una tormenta invernal de consideración en cuestión de horas
AUSTIN.-El célebre informe del Farmers Almanac y los registros más recientes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) coinciden en que un “Super El Niño” traerá lluvias torrenciales, tormentas constantes y bajas temperaturas a Texas durante la temporada 2026-2027.
Las fluctuaciones térmicas podrían transformar una lluvia helada en una tormenta invernal de consideración en cuestión de horas. El motor principal detrás de este patrón climático es la rápida intensificación del fenómeno de El Niño en el Océano Pacífico.
Informes actualizados de la NOAA indican que existe más de un 90% de probabilidades de que este evento alcance la categoría de “muy fuerte” o “Super El Niño” entre el otoño y el invierno, registrando temperaturas en la superficie del mar de más de 2 grados Celsius por encima de lo normal.
Los modelos del Centro de Predicción Climática señalan además un 97% de probabilidad de que este fenómeno se extienda hasta la primavera de 2027.
Los registros históricos demuestran que solo tres eventos desde 1950 han alcanzado una magnitud similar (1982-83, 1997-98 y 2015-16), por lo que las autoridades advierten que la versión de este año podría situarse entre las más intensas jamás documentadas.
Para el estado de Texas, la presencia de un fenómeno de El Niño de esta escala se traduce habitualmente en un desplazamiento hacia el sur de la corriente en chorro subtropical.
Esto empuja frentes fríos más frecuentes y aumenta de manera notable el volumen de agua acumulada.
Pronósticos de agencias privadas como AccuWeather anticipan que Texas podría registrar entre un 25% y un 49% más de lluvias de lo habitual entre septiembre y noviembre.
Si bien las precipitaciones ayudarán a mitigar la sequía prolongada que afecta a la región desde hace años, el caudal excesivo en periodos breves conlleva un alto riesgo de inundaciones repentinas y crecidas de ríos.
La experiencia de episodios pasados de “Super El Niño”, como las severas inundaciones registradas en el centro de Texas en 2015, mantiene en alerta a los servicios de emergencia ante la llegada de los primeros sistemas frontales de la temporada.









