De acuerdo con la información proporcionada por el Hospital General, el paciente de 33 años se dedicaba a la elaboración de carbón; sólo han registrado tres casos de insolación en locales
La primera defunción por golpe de calor registrada en el Hospital General no corresponde a un ciudadano de Nuevo Laredo, sino a un joven de 33 años, de oficio carbonero, originario de Anáhuac, Nuevo León, confirmó el epidemiólogo del Hospital General, Filiberto Martínez Cuéllar, quien precisó que hasta el momento sólo se han presentado tres casos de insolación en la ciudad, sin que hayan evolucionado a golpe de calor.
El especialista explicó que el paciente fallecido ingresó a finales de julio, luego de haber sido atendido inicialmente en el Centro de Salud de Anáhuac, Nuevo León, tras presentar síntomas alrededor de las 3:00 de la tarde.
Fue trasladado a Nuevo Laredo e ingresó al Hospital General alrededor de las 6:00 de la tarde.
“Es un paciente que enviaron de la ciudad de Anáhuac, joven de 33 años, de oficio carbonero y que además tenía ciertas adicciones. Empezó con su problemática allá, lo trataron en el centro de salud de allá y de allá lo mandaron para acá”, detalló.
A su ingreso presentaba temperatura de 38.5 grados, confusión mental, alteraciones de la conciencia, taquicardia, hipotensión, náuseas, mareo y vómito, referidos por su madre, ya que el paciente no podía proporcionar información.
En un inicio se sospechó de un evento vascular cerebral. Fue hasta que se le realizó una tomografía y posteriormente una resonancia magnética que se descartó el evento vascular.
Sin embargo, durante la valoración del internista la temperatura ya había subido a 41 grados y persistían las manifestaciones neurológicas.
“Falleció como a las 00:15 horas de la madrugada del día siguiente a su internamiento, pero teníamos muchas dudas respecto al diagnóstico por la definición operacional. Finalmente, en dictamen de común acuerdo con personal de Ciudad Victoria, de la Secretaría de Salud, se llegó a la dictaminación de que efectivamente reunía las características de un golpe de calor”, explicó Martínez Cuéllar.
Aclaró que existía la duda sobre si el paciente había ingerido previamente alguna droga, lo que dificultó establecer el diagnóstico de manera inmediata.









