La variación del tipo de cambio se da un contexto de fortalecimiento de la divisa norteamericana sobre el peso mexicano y la cautela de los mercados por tensiones geopolíticas
Este martes el tipo de cambio a la venta en centros cambiarios de Nuevo Laredo varía entre 17.20 y 17.60 pesos por dólar, con un promedio observado esta mañana de 16.30 pesos a la compra y de 17.20 a 17.50 pesos a la venta, dependiendo del establecimiento.
La variación se da en un contexto de ligera presión al alza del dólar frente al peso mexicano, debido al fortalecimiento global de la divisa estadounidense, la cautela de los mercados por las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán y los comentarios de la Reserva Federal sobre la posibilidad de mantener tasas de interés altas.
A nivel interbancario, el dólar opera alrededor de los 17.14 pesos, mientras que en la franja fronteriza de Tamaulipas las casas de cambio y bancos cotizan la venta en un promedio de 17.45 a 17.50 pesos.
En ventanillas físicas de Nuevo Laredo, si busca comprar dólares – entregar pesos para recibir dólares -, el precio de venta al público se promedia entre 17.40 y 17.50 pesos por dólar.
En casas de cambio el rango general oscila en 17.50 pesos, aunque establecimientos competitivos y otras sucursales fronterizas manejan ofertas de hasta 17.40 pesos. En bancos tradicionales, el promedio nacional de venta ronda los 17.42 pesos.
De acuerdo con analistas, el ajuste que se observa respecto a la semana pasada responde a un movimiento técnico en los mercados financieros.
Alrededor del 4 de agosto el dólar cotizaba a la venta en ventanillas sobre los 17.30 pesos, luego de una racha fuerte del peso tras la decisión del Banco de México de mantener su tasa de interés alta.
Entre los factores que explican el comportamiento de hoy se encuentran el repunte del índice ponderado del dólar que afectó a la mayoría de las monedas emergentes, el aumento en la cautela de los inversionistas por las negociaciones y conflictos en Medio Oriente, y la dinámica propia de la frontera, donde las casas de cambio locales ajustan sus márgenes diarios según la oferta y la demanda física de billetes verdes.









