Ciudad de México.-Si hay algo con lo que el presidente Donald Trump no puede meterse y amedrentar del todo es con un producto amado por millones de mexicanos y motivo de orgullo nacional: la cerveza.
Como si fuera paradoja, resulta una de las pocas industrias que puede relajarse ante las constantes amenazas de aranceles que Estados Unidos lanza a México.
El sector prácticamente está “blindado” ante los amagos que suelta permanente Trump por una simple razón: tres cuartas partes de los insumos que se necesitan para hacer una cerveza son mexicanos, afirma Karla Siqueiros, directora general de Cerveceros de México.
“Algo que nos hace muy fuertes es precisamente el alto contenido nacional. Dependemos muy poco de insumos del extranjero que puedan estar sujetos a negociación dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) o de aranceles individuales. “El que la industria cervecera compre, por ejemplo, el 100 por ciento de la totalidad de la cebada maltera que se produce en México, con ciertas cualidades que van destinadas a la producción de cerveza, nos blinda de de cierta manera”, dijo Siqueiros.
En los tiempos actuales, donde las políticas comerciales a nivel mundial se han vuelto proteccionistas tras varias décadas en las que se vivió del libre comercio, la industria cervecera considera de relevancia total fortalecer todas las cadenas que le suministran.
“Algo súper importante y relevante para nosotros precisamente es fortalecer esta proveeduría local, de hecho, si para la producción de cerveza y todo los insumos requeridos pudiéramos comprar más, comprábamos más”, enfatizó la directora de Cerveceros de México.
La industria agro-cervecera no es ajena al crecimiento del país: contribuye con alrededor del 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), genera más de 715 mil empleos directos e indirectos y está vinculada con 168 actividades económicas.









