LAREDO, TX. – Las recientes inundaciones del Río Bravo reavivaron el debate sobre las estrategias de seguridad fronteriza implementadas por el gobierno federal, luego de que las crecientes arrastraran escombros y comprometieran el funcionamiento de las boyas flotantes instaladas en el río.
Durante una conferencia de prensa encabezada por autoridades locales y estatales, cinco funcionarios coincidieron en que la seguridad nacional es una prioridad, pero advirtieron que las decisiones relacionadas con la construcción del muro fronterizo y la instalación de boyas deben considerar el comportamiento natural del Río Bravo y los riesgos que representan a la infraestructura y las comunidades.
El alcalde de Laredo Dr. Víctor Treviño recordó que las inundaciones forman parte de la historia de la región y pidió que cualquier proyecto fronterizo tome en cuenta esa realidad.
“No estamos en contra de buscar estrategias eficaces, pero las crecientes del río son cíclicas; no sabemos cuándo ni con qué intensidad llegarán”, dijo Dr. Treviño. “He sido testigo de inundaciones desde 1954, cuando Laredo y Nuevo Laredo sufrieron severas afectaciones. Si un muro obstruye el paso del agua, no sabemos cuáles podrían ser las consecuencias”.
El Congresista Henry Cuéllar sostuvo que el gobierno federal mantiene su intención de acelerar la construcción del muro y la instalación de boyas, pese a las lecciones que dejaron las recientes lluvias.









