José Inés Figueroa Vitela
“Que esta ceremonia nos recuerde que, desde la responsabilidad que cada uno desempeña, todos contribuimos a fortalecer las instituciones y a consolidar un gobierno cercano, eficiente y comprometido con las personas”, dijo el Gobernador ayer durante la ceremonia de honores en el Polyforum RTC.
Los más avispados, entendieron que esa era la continuación del mensaje expresado la semana pasada, por el que más de uno sigue con los ojos pelones, expectante, despistado, tratando de descifrarlo.
Aquel “ya defínanse”, expresado por el doctor AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, no era una apuración a los aspirantes que sueñan con que la bandera morena los cobije y lleve de la mano, a las altas esferas del poder público y la representación popular, como muchos quisieron pensar.
“Defínanse y váyanse”, sí, para quienes desatienden sus responsabilidades primarias y peor aún, atacan y debilitan estructuras e instituciones, en su ansiedad por conquistar nuevos cargos de elección popular.
“La responsabilidad que cada uno desempeña”. Defínanse y quédense, pero comprometidos, a fortalecer y consolidar las instituciones bajo la premisa mandada de sus liderazgos, de mantenerse cercanos y al servicio de los ciudadanos.
Yo diría, si a estas alturas del partido no te han hecho saber que serás el candidato o la candidata, ponte a trabajar en lo tuyo, sea dentro de las responsabilidades que ocupas, o en efecto, retirándote a buscar los derroteros que más se te antojen en el lugar donde se encuentren.
Y ese mensaje, que cobra cabal vigencia en los mensajes de las ceremonias cívicas de las últimas dos semanas, tendrá plena vigencia por los siguientes dos meses.
Ahí mismo de “los honores”, en entrevista con medios aparte, el Presidente del Consejo estatal morenista, RÓMULO PÉREZ SÁNCHEZ, aclaró que será hacia finales de agosto cuando el partido, a nivel nacional, definirá el calendario para las licencias y renuncias a que deberán someterse los aspirantes que vayan al proceso interno. Y en efecto, la perfilación es que por esas fechas salga la primera convocatoria, para que, en septiembre, se haga el registro de los aspirantes a Diputados Federales, en octubre de los alcaldes y en noviembre de los diputados locales, presentando la hoja de renuncia o licencia, según sea el cargo que desempeñen.
Para entonces, el que se anote y no tenga noticias de que “va a ser”, de la única fuente, primaria y confiable, solo estará adelantando su salida del servicio público.
En ese momento del calendario político, cuando inicie el proceso de selección, ya se tendrá plenamente identificada la personalidad ganadora, en todos los vectores incidentes: popularidad, honestidad, lealtad, identidad, conocimiento, capacidad y especialmente valor, porque su misión será la de la defensa de la cuarta transformación. No se trata de un eufemismo.
Todo va en un paquete integral; nada de que este la falla en esto, pero es muy bueno en lo otro; son los alcaldes y diputados que permanecerán en el cargo dos años después de que el actual gobierno haya entregado, los que van a elegirse.
Ante propios y extraños, van a tener que demostrar que el grupo al que hoy pertenecen, liderado por el gobernador VILLARREAL ANAYA, no se equivocó en su ejercicio, le cumplió a Tamaulipas y a los tamaulipecos, con un gobierno humano, honesto y cercano a la gente.
Hoy no hay quien dude eso. La historia nos ha dicho que, en los relevos, es cuando suelen brotar los cuestionamientos, entre propios y extraños.
Que tal eventualidad no se repita y trascienda, es la misión mediata de un defensor de la cuarta transformación en el inminente proceso electoral local constitucional.
Para llegar a ello, antes tienen qué ganar las elecciones de junio del año entrante y es de ese motivo, el resto de los requisitos que complementan el perfil de los definidos, por sobre los indefinidos que ahora alcanzan el cariz de despistados. Que no se le haga temprano.







