Quienes se quedaron sin este apoyo gubernamental, buscan resarcir la pérdida de este apoyo acercándose a los bancos de alimentos, para así tener certeza alimentaria
LAREDO, TX. – Más de 9 mil 500 familias locales habrían perdido beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) de los 68 mil inscritos para recibirlos.
Les suspendieron en Texas a 400 mil beneficiarios, de acuerdo con estadísticas que publica el Estado, representando el 14% de los 3.1 millones de beneficiarios. Las causas son lo de menos, porque la intención estaría disfrazada cuando a nivel estatal indican que beneficiarios no habrían cumplido con el proceso de recertificación.
La Comisión de Salud de Servicios Humanos indicó que la ratificación debe ser periódica y que el 15 de mayo debieron certificar quienes están inscritos. Pero a nivel federal, al menos cinco millones ya no están inscritos en el programa de SNAP.
Información del Departamento de Agricultura confirma que unos cinco millones perdieron los beneficios a nivel nacional.
La administración Trump sigue lacerando a familias de bajos ingresos luego que endureció las normas donde exigían cuales eran sus ingresos y gastos para someterlos a evaluación.
Está claro que SNAP es un programa para familias de bajos ingresos sin importar si vives en Texas, California, New York o cualquier otro estado.
Sin embargo, cuando las familias pierden el beneficio, transitan en la seguridad alimentaria, se aproximan a los bancos de comida buscando resarcir la pérdida con la ayuda mensual que podrían recibir para atenuar su necesidad de comida.
Con las políticas de Trump hacia los que menos tienen, su argumento ha sido que deberían aplicarse estas nuevas normas, donde la dependencia gubernamental debe reducirse.









