Transportistas de Nuevo Laredo se mantienen a la expectativa de la revisión del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), ante el temor de que la incertidumbre frene el comercio y afecte a la principal aduana del país.
El sector advierte que, de no mantenerse las reglas actuales, la frontera será la más perjudicada, luego de que en 2025 la imposición de aranceles provocó una caída notoria en importaciones, exportaciones y en la recaudación aduanera.
Integrantes del gremio piden acelerar las pláticas y concretar los acuerdos, aunque las fechas ya están definidas. Señalan que la falta de certeza ha generado cautela en empresas extranjeras instaladas en México, lo que mantiene frenado el movimiento de mercancías.
“Claro, estamos a la expectativa todos, estamos atentos a las revisiones porque cualquier cambio no contemplado nos impactará al transporte y a la frontera. Es bien importante lo que se está dialogando y si la incertidumbre se mantiene, esto no se acabará hasta que las reglas no estén bien definidas y eso no va a ocurrir hasta que no se concluyan las pláticas. Ahorita sí hay algo de recuperación, pero todavía nos falta para alcanzar los niveles en que estábamos hasta antes de los aranceles”, explicó el empresario transportista Mario Palos.
Palos confirmó que la situación no mejorará de forma importante hasta que se definan las reglas con las que operarán empresas y agencias importadoras y exportadoras, sector clave en la logística binacional.
Los transportistas estiman que será hasta agosto cuando concluya la revisión y se tenga un marco definitivo, lo que permitiría retomar con mayor fluidez el comercio internacional.
Advierten que, si en la renegociación se plantean cambios relevantes, el impacto dependerá de si benefician o no a México y a su sector productivo. Mientras tanto, la incertidumbre continuará afectando la inversión y el flujo comercial por Nuevo Laredo.








