JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
A raíz de las declaraciones, a inicios de semana, del Fiscal General de Justicia del Estado, JESÚS EDUARDO GOVEA OROZCO, diferentes medios publicaron notas informativas en sentidos distintos y distantes.
Particularmente se aludió al tema del eventual Operativo Enjambre que las autoridades federales pudieran estar preparando para el Estado de Tamaulipas.
Ya sabe, las investigaciones y despliegue de la fuerza pública que se han dado en municipios del centro y occidente de la geografía nacional, para detectar y sancionar delitos cometidos desde instancias municipales en contra del erario y la sociedad, salpicadas de alianzas inconfesables.
A pregunta expresa, el Fiscal estatal respondió que él no y a la otras instancias, locales y federales habría que preguntarles: ni sí, ni no; “lo más seguro es que quien sabe”.
Por eso unos publicaron que sí y otros que no… y ninguno le atinó. Lo cierto es que tales investigaciones se han realizado en el más completo sigilo, y cuando se ha sabido de tales acciones, ha sido sobre hechos consumados, por las fuerzas federales, en los que las autoridades locales sólo han concurrido como acompañantes.
Consecuentemente, si dentro de tal estrategia de seguridad y justicia, ahora están sujetos a investigación algunos alcaldes y funcionarios municipales tamaulipecos, no se sabe, y no se va a saber, hasta que llegue el “enjambre” por ellos.
Ahora que, si de especular se trata, hay tela de dónde cortar. Sí, sí existen Presidentes y Presidentas Municipales -con la obvia complicidad de sus “colaboradores” en la estructura pública-, sobre quienes se han ventilado señalamientos y sospechas de alianzas con personajes o grupos proscritos, que encajan en el perfil de los objetivos del “Operativo Enjambre”, liderado por OMAR GARCÍA HARFUCH.
El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, por instrucciones directas de la Presidenta de la República CLAUDIA SHEINBAUM PARDO, está a cargo del saneamiento de los oficios públicos, desde la célula gubernamental que son los ayuntamientos.
Los enriquecimientos sin sustento legal, las sociedades peligrosas, la colaboración para la comisión de delitos en contra de los ciudadanos, la disposición discrecional de los recursos públicos, la apatía y permisividad para actos en contra del interés colectivo, son los evidentes objetivos de ese acto de autoridad llamado “Operativo Enjambre”.
Aquí, en el territorio, los ciudadanos en su entorno están más que conscientes de tales desviaciones del ejercicio del poder público, donde se da; son casos para los que sobran los dedos de una mano para contarlos, pero de que existen, existen.
Si ya cayeron en la agenda del primer policía del país, es algo que solo su cuadro chico de sagaces investigadores sabrá y el resto conoceremos cuando ya estén sometidos a buen resguardo los involucrados.
Si todavía no están, estaremos seguros de que pronto lo estarán. La honestidad, decisión y compromiso de la Presidenta SHEINBAUM con la transformación y el interés colectivo, no admiten regateos y el Secretario HARFUCH está actuando en consecuencia, con contundencia y precisión.
Son primicias plenamente coincidentes con la convicción y afán del liderazgo político y social de todos los tamaulipecos, personificado por el Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, empeñado en satisfacer los más caros anhelos de los tamaulipecos todos.
Ayer, precisamente, él puso en marcha el operativo de Vigilancia en Cuencas, mediante el cual se busca la ordenada explotación de los acuíferos, para satisfacer las necesidades de consumo humano y dentro del sector productivo, en el entorno del acotamiento de las reservas, por el calentamiento global y la creciente demanda por la explosión demográfica.
En el Congreso Local, la última de las comparecencias para la glosa del IV Informe de Gobierno, en voz del Secretario de Obras Públicas PEDRO CEPEDA ANAYA, dejó constancia, entre muchas otras acciones, precisamente de lo que representa la construcción de la segunda línea el acueducto Guadalupe Victoria para la ciudad capital.
Reivindicarán 750 litros por segundo de agua para la mancha urbana, capacidad original de la primera línea que ahora operará 500 litros por segundo, lo que prácticamente cubre el consumo en temporada alta de Victoria capital, sin considerar los aportes de La Peñita y los pozos del norte, ni las pérdidas por fugas que están en proceso de recuperación.
En síntesis, la satisfacción de la demanda total actual, con márgenes de recuperación que apuntalan las expectativas de futuro, en crecimiento industrial y poblacional. Cuando se quiere, se puede y AMÉRICO quiere y puede, estamos viendo.






